martes, 2 de diciembre de 2008

MI CONCEPCIÓN DE ESTAR VIVO

Haciendo un análisis de mi historia, me fui percatando de la forma tan absurda de desperdiciar mi vida, puesto que vivir no es solo cumplir con la función de respirar y ver el amanecer de un nuevo día, todo rutinario y monótono, sin sentido, sin motivaciones, tratar de vivir solo porque estoy viva…¡Eso no es estar vivo!.

Estar vivo significa ver todas las posibilidades que hay a nuestro alrededor y aprovecharlas al máximo, sentir cada detalle de nuestra existencia como si fuera la última oportunidad que tuviéramos para disfrutarlos, llevar al máximo todas las emociones y no arrepentirse por los errores cometidos, ya que de esas experiencias se aprende, sino por el contrario saber que tenemos más opciones que pueden elegirse para ser mejores cada día.

No tener miedo al fracaso, puesto que de ello se adquieren buenas lecciones, mejor temerle a la apatía, al desgano, a la comodidad en la que se vive, sin permitirnos arriesgar nuestro estado mediocre, ya que es la única forma de sentirnos seguros y protegidos.

Debemos cambiar nuestra forma de pensar y actuar, porque esto no somos nosotros, no somos originales y auténticos, más bien somos el reflejo de padres, maestros, amigos y demás personas de nuestro entorno, pero estamos tan acostumbrados que lo hemos adoptado como propio.

No debemos ser nosotros nuestros propios enemigos al limitarnos en aras de nuestro propio bien, de un bienestar ficticio, porque muy en el fondo de nosotros estamos conscientes de que nuestras frustraciones, son producto de todo lo que no nos hemos atrevido a realizar, por temor a lo desconocido, puesto que todo ser humano tiende solo a actuar si percibe cierta estabilidad, sin arriesgar su anodina existencia.

Si de verdad nos importa la vida debemos hacer algo para retribuirle todo lo buena que ha sido con nosotros, al darnos capacidad de pensamiento y facultad comunicativa, es hora de reflexionar que la vida que tenemos no le ha sido otorgada a una persona ésteril, sino por el contrario demostrarnos a nosotros mismos que podemos ser agradecidos con la vida y ofrecer nuestro mayor esfuerzo por superarnos, motivarnos, despertar del letargo en el que nos encontramos, aspirar a mayores satisfacciones pero sobre todo darnos la oportunidad de reencontrarnos para descubrirnos capaces de enfrentar grandes retos que nos hagan sentirnos orgullosos de nosotros mismos.

No hay comentarios: